Dicen que el paso del tiempo contribuye a que el desapego hacia los asuntos mundanos se acreciente. Es posible porque cada día que pasa siento que lo que ayer era importante, hoy no deja de ser mera anécdota. Quizás por ello esta sección, “La Nota”, ha dejado de tener el significado y la relevancia que alcanzara en un momento determinado, cuando se renovaba de forma más o menos periódica y en ella se reflejaba el análisis de los acontecimientos más destacables ocurridos en Melilla y sus alrededores desde el punto de vista personal de quien suscribe.
Estamos ya en el verano de 2009 y, para no dejar en el olvido esta sección, conviene que repasemos cómo va la vida en Melilla desde mi óptica particular.
Lo visible
En un principio parece que todo sigue igual. Bueno, todo todo no porque basta darse una vuelta por el centro urbano y es bien visible que está cambiando de forma drástica en los últimos meses. El proceso está bien definido: edificio declarado en ruina económica, derribo, solar vallado y nueva construcción que no se asemeja nada a la que sustituye ni a las colindantes. Así va cambiando la ciudad de aspecto desde que ya no quedan solares libres para la especulación inmobiliaria. La herencia de principios del siglo pasado (modernista, art decó,...) se va diluyendo poco a poco. El último episodio polémico ha sido el vaciado interior del edificio del Cine Nacional, futuro Kursaal, que tendrá nuevo aspecto y no conservará nada de la estructura del siglo XX, tan sólo la fachada y aspecto exterior.
También en las calles, que ofrecen más o menos el mismo aspecto, condensación de tráfico y continuos atascos, el primer vistazo engaña porque los cambios se suceden y cada vez hay menos aparcamientos libres aunque el Gobierno local disculpe su inoperancia en la construcción de nuevos parkings con la operación que va a desarrollar en “Isla de Talleres”. Ya se escribió en esta sección que se dejó escapar una gran oportunidad en la nueva forma que se le ha dado a la Explanada de San Lorenzo. ¡Cuantas plazas de aparcamiento se podían haber creado bajo el cemento de toda la extensión que ocupa la nueva gran plaza multifuncional!. Las prisas y la ansiedad de obtener un triunfo populista siempre suelen cegar la visión a largo plazo que debe caracterizar la gestión de un buen gobierno.
Sin embargo, hay que reconocer que la ciudad, a rasgos generales y evitando fijarse en la cantidad de zanjas que la fragmentan en estos momentos (Plan E, saneamientos y otros...), ofrece un buen aspecto y así es destacado por quienes nos visitan. Estos últimos no son tantos como nos quieren hacer creer los responsables del área turística porque, la verdad, a excepción de los grupos provenientes de asociaciones locales diversas, dinamizados en el “trenecito” por la incansable Carmina San Martín (la mejor agente electoral de esta ciudad), por las calles apenas se distinguen a personas o grupos que puedan ser calificados de turistas. Es curioso -cuando uno recuerda lo que se escribió hace años- comprobar cómo la brújula de los objetivos turísticos marcados por el actual Gobierno local ha variado con el paso de los años. Antes no se miraba al otro lado de la verja y, ahora, “Eldorado” está en Saidia. Aunque, bien es cierto, en este cambio de rumbo los transportes han jugado un papel fundamental, pocos pueden permitirse el precio que reflejan los billetes del pasaje aéreo y superar las incomodidades que todavía hoy persisten en el marítimo. Sin embargo, siempre queda la esperanza y, en los últimos días, han aparecido “brotes verdes” sobre una posible solución a este problema endémico.
Lo leído y escuchado
Si ojeamos la hemeroteca, entre los principales problemas subsisten la destrucción del sector comercial y el alto número de desempleados como principales factores en el tejido socioeconómico. Sector que, según las últimas noticias, no tendrá el asesoramiento del Consejo Económico y Social porque el organismo que ostentará este nombre, tras la aprobación de su normativa por el Pleno de la Asamblea, puede ser considerado como un apéndice del Ejecutivo local, no una entidad consultiva independiente. Así de claro, la “criatura” resultante es fruto de la falta de entendimiento entre los grupos que conforman la Asamblea de la Ciudad ya que, por un lado, el “clan Imbroda” gobierna con arrogancia y ningunea al “clan Iznogoud” de la oposición quien, por otro lado, anda más desorientado con el paso del tiempo. Unos y otros nos sorprenden cada día con declaraciones o acciones que se acercan a la vulneración de los modos democráticos de tolerancia y respeto a las opiniones y conductas diversas.
Imbroda y compañía andan felices porque triunfaron espectacularmente en las últimas elecciones, comicios que eran de ámbito europeo pero sus resultados pueden ser un claro indicativo de cómo piensa el electorado. La maquinaria puesta en marcha por los populares está dando frutos. Se amplía el número de sus simpatizantes tras sus actuaciones en barrios a través de obras y otras acciones en asociaciones diversas, ludotecas ... etc. Mientras, CpM y PSME, imbuidos en campañas centradas en el desprestigio del presidente de la Ciudad, se distancian de su posible electorado y dejan atrás el éxito que obtuvieron en las Elecciones Generales del 2008, cuando presentaron a un candidato joven y preparado que centró su discurso en un programa en positivo. Quemaron ese cartucho cuando este candidato pasó a ser delegado del Gobierno ya que Escobar dejó de ser una persona de futuro para convertirse en el responsable de la política desarrollada por la Administración Periférica del Estado en Melilla con varios puntos de conflicto con la Administración local. Podía haber sido una buena solución si la gestión del otro hora candidato brillase con luz propia pero, quizás por inoperancia comunicativa, quizás por el exceso de celo de la maquinaria propagandística de la que dispone Imbroda (leáse la influencia de los convenios en la línea editorial de los medios de comunicación de ámbito local), Escobar ha quedado incluido en imagen proyectada como sujeto a los vaivenes de la política desarrollada por Dionisio Muñoz, secretario general del PSME-PSOE.
... (continuará)
El Boletín Oficial de Melilla (BOME) del pasado 7 de noviembre de 2008 publicó el anuncio de la Orden de la Consejería de Contratación y Patrimonio por la que se convocaba a concurso la adjudicación del “servicio de generación de contenidos digitales audiovisuales para la difusión de la actividad de la Administración Autonómica mediante Internet, TV por Internet y TDT para Melilla”. El BOME del 20 de enero de 2009 publicó que la adjudicación de este contrato por un año había correspondido a la empresa Servicios Globales Informáticos, S.L. (SERGLOBIN), única que presentó oferta, por un importe de 107.777,28 euros.
Cuarenta y ocho horas después ya estaban registrados los dominios "melillamedia.es" y "melillamedia.com" y, cuatro días más tarde, con el video de una rueda de Prensa del Consejero de Presidencia y Participación Ciudadana, Abdelmalik El-Barkani, se empezaba a dotar de contenidos a este espacio web. Fue el comienzo de un nuevo medio privado de comunicación amparado con el dinero público. Señalo esto último porque según ha informado el dirigente de UPyD Emilio Folgar, la autorización para la marca “Melillamedia” está siendo tramitada por SERGLOBIN, quien presentó solicitud en el Ministerio de Industria para su concesión el pasado 16 de marzo. Sin embargo, en el espacio web “melillamedia.es”, en el pie de la página, figura la Consejería de Presidencia y Participación Ciudadana y la Dirección General de la Sociedad de la Información como firmantes del producto que se ofrece.
Sea como fuere no hay lugar a dudas de que es un medio más financiado por el dinero de la Administración local para que divulgue sus acciones de buen gobierno, tal y como se puede observar en los 120 videos y 19 notas de prensa disponibles en el momento de escribir este artículo.
Argumentaciones para el nacimiento del proyecto
El consejero de Presidencia y Participación Ciudadana, ante la polémica que ha suscitado en los últimos días la aparición pública del portal “Melillamedia.es”, compareció en rueda de prensa el pasado viernes para explicar todo el proceso que ha llevado a la citada adjudicación. Según El Barkani, la idea es que el segundo canal de la TDT (dial 61), que se ha reservado la Ciudad Autónoma de Melilla para su gestión directa (en el primero se emite la señal de la emisora pública TVM), sirva para “información institucional de acontecimientos que produce la propia Ciudad Autónoma, información sobre todos los aspectos administrativos de la propia Ciudad Autónoma: información al ciudadano, ... pues... de todos los aspectos,... la posibilidad de recabar información sobre pagos, certificados,... etc. Todo aquello, o parte, y más todavía de lo que hoy en día se está gestionando y haciendo a través de la web melilla.es”.
El consejero precisó que "melillamedia" es “una parte de lo que pretendemos. Todavía estamos, por así decirlo, en el embrión. El futuro es todo eso y mucho más y, además, además, por qué no decirlo, gran parte de ese contenido de TDT que se haga también extensible, o que se haga visible, mejor dicho, a través de Internet”. Para el consejero es muy importante que “cualquier persona en el mundo” pueda ver “en directo” lo que ocurre en Melilla. También destacó El Barkani que en el futuro “se podrá interactuar a través de la TDT”, tecnología que, según reconoció, “está por desarrollar”.
Resumiendo, según se puede entender de las explicaciones del consejero, "melillamedia" ofrece en su espacio web los contenidos informativos de Televisión Melilla y, en el futuro, cuando se desarrolle la tecnología de la TDT, ofrecerá también los contenidos que hoy dispone el portal "melilla.es" de información y atención al ciudadano vía “on line”.
Contenidos disponibles en estos momentos
Esta disposición de contenidos lleva al secretario de Innovación y Nuevas Tecnologías de la Ejecutiva del PSOE melillense, Yeray Díaz, a preguntar “¿por qué no puede colgar Telemelilla sus propios vídeos en la red, como hacen el resto de medios de comunicación de este país?”. Pregunta sin respuesta porque, para tal fin la empresa que gestiona la televisión pública TVM, INMUSA, contrató hace cinco años a un periodista con el objetivo de que Televisión Melilla difundiera en la red sus contenidos informativos y nunca se llegó a conseguir la emisión de su señal en directo por Internet. No obstante, hay que reconocer y destacar que, desde hace unos meses, en la página web de la televisión pública ("tvmelilla.es"), en la sección “video a la carta”, el usuario puede descargar ya (o ver on line) los programas más importantes elaborados por TVM.
Ante la pregunta de que por qué no lo hace INMUSA, el Barkani respondió el pasado viernes que la sociedad pública debería tener más recursos económicos y humanos para ello. En su opinión la aparición del nuevo canal facilita la labor de INMUSA y complementa la labor de ésta: “bajo ningún concepto estamos en guerra INMUSA y Melillamedia, todo lo contrario, somos complementarios”.
Sin embargo, según la periodista Irene Flores, que ha dedicado dos artículos de opinión al tema, el director gerente de Tele Melilla (TVM), Juan José Medina, le confesó “que no sabía nada del proyecto, ni de la empresa concesionaria del nuevo producto que, como digo, no hace más que aprovecharse de la producción ajena y duplicar un trabajo que las arcas publicas ya pagan a través de la cadena pública local”. Para otros la duplicación es un mero “copypega”, calificativo que rechazó en su comparecencia pública Abdelmalik El Barkani: “de 100 contenidos, 72 son propios y 28 de Televisión Melilla que, además no están en bruto de cortar y pegar, sino, como he dicho antes, está trabajado, editado y, por lo tanto, están tratados”.
Como hay que comprobar todo, este fin de semana me he dedicado a visionar los citados 120 videos y, según mis cuentas, 81 corresponden a "melillamedia" y 39 a Televisión Melilla. Estos últimos son, quiera o no Abdelmalik El Barkani, un “copypega” (es, de hecho, un volcado del producto con menos resolución que la señal original y ya está) porque no se ha elaborado minutaje, desglose de noticias o entradilla alguna. Además, habría que añadir que en los últimos días (finales de marzo, principio de abril) la proporcionalidad entre producción propia de "melillamedia" y ajena varía con incremento en favor de la producción de TVM. En cuanto a lo que el consejero denomina “producción propia” no deja de ser el contenido de “ruedas de prensa en bruto”, tal y como lo califica Irene Flores en su segundo artículo sobre el tema “‘Melillamedia’ o sencillamente lo que vemos”, publicado el pasado sábado 4 de abril en el diario El Faro, y en el que apunta la periodista que para eso “ya está el ente público local” TVM.
El resto de la “producción propia” que hoy se puede contemplar está compuesto por una galería de fotos, enlaces y poco más. Únicamente es destacable la sección “Sala de prensa” en la que se recogen noticias y notas de prensa que ya aparecen en la página oficial de la Ciudad, "melilla.es". Notas que, además, están redactadas en su mayoría por el Gabinete de Prensa de la Presidencia de la Ciudad Autónoma al que no se reconoce su autoría en lugar alguno.
El coste anual del “buen camino”
Sin embargo, el consejero tiene otra idea de lo que se está haciendo a lo reflejado en los párrafos anteriores. En su opinión se va “por el buen camino” e informó que el objetivo de la contratación, de forma esquemática, consiste en la creación de un portal que contenga:
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- Retransmisiones en directo y en hemeroteca de ruedas de prensa, actos institucionales, actividades y eventos.
- Generación de reportajes
- Galería de fotos de las actividades y eventos que produce la propia Ciudad Autónoma como Administración
- Notas de prensa
- Posibilidad de integración de la señal de televisión en directo o en diferido
- Ofrecer una solución para la sala de prensa
- Propuesta de solución para la grabación de video y audio en movilidad
- Otros aspectos
No obstante, el consejero comentó que lo que se muestra en el momento actual en "melillamedia" es sólo un embrión de lo que puede ser y adelantó que en un futuro se dispondrá también de:
- Un programa semanal de información, resumen de las noticias (de duración de 5 minutos).
- Un programa quincenal, “Aula digital”, mediante el que se pretende “explicar el funcionamiento de diferentes herramientas de Melilla e incluso de páginas de la Ciudad Autónoma”.
- Un programa quincenal, “Calle pública”, “en el que se intenta acercar las diferentes ramas sociales de Melilla: la cultura urbana, músicos, artistas, deportistas,... etc”.
- Hacer reportajes, “como los que se están haciendo ahora y seguir informando de cuantos eventos se produzcan desde la propia Ciudad Autónoma”
Todos estos contenidos y proyectos futuros, según Abdelmalik El Barkani, fueron evaluados por el director general del área en el momento de sacar el servicio a concurso y aportó los siguientes datos sobre el desglose de coste:
- Tres puestos de trabajo en dedicación exclusiva con coste de Seguridad Social incluido: 70.000 euros.
- Contratación anual de un servidor principal para el alojamiento del espacio web: 2.850 euros
- Un servidor de backup (sirve como seguridad para no perder datos): 1.270 euros
- El registro y reserva del dominio “melillamedia”: 22 euros.
- El “streaming” con capacidad para 25 usuarios “on line” (sistema que permite la conexión de usuarios en un momento determinado para utilizar datos audiovisuales): 3.600 euros anuales (cantidad que se incrementará porque está previsto pasar a 50 usuarios “on line”).
- Otros gastos: publicidad estática,...
Todo estos apartados más inversión en cámaras y diversa infraestructura, según lo dicho por el consejero, sitúa el coste en 91.000 euros sobre los 107.000 en que se ha fijado la adjudicación a la única empresa que se presentó, SERGLOBIN.
Consideraciones sobre el coste
No obstante a lo anterior, para Yeray Díaz la utilidad de esa cantidad de dinero es diferente pues en una nota de prensa señala que: “a los socialistas no nos queda claro que Imbroda se gaste 18 millones de las antiguas pesetas en subir videos a Internet, a través una web que estamos seguros que no vale ni 108.000, ni 100.000 y ni si quiera la mitad e ese importe”. Consideración similar la realiza Irene Flores: “un despropósito que no tiene justificación ninguna y que no se entiende, ni en tiempos de crisis ni en tiempos de holgura. Lo lógico es que la retransmisión en directo de TVM la hiciera la propia tele y que otros medios ya existentes, aprovechando su tirón mediático, le sirvieran de enlace publicitario”.
Para Emilio Folgar (UpyD) la dotación presupuestaria que la Ciudad Autónoma ha dedicado a la elaboración y mantenimiento de esta nueva web es “excesiva”, sobre todo teniendo en cuenta que “lo único que hace es grabar en vídeo ruedas de prensa y colgarlas en bruto. Eso no es un trabajo propio”. Folgar, en nota de prensa, también aseguró que la idea de hacer de este proyecto uno mayor, incluyendo la posibilidad de convertirlo en un canal de TDT interactivo, es, cuanto menos, a largo plazo, ya que los receptores actuales de TDT no tienen aún capacidad para interactuar.
Comunicación institucional de la Administración melillense
“Melillamedia” constituye un capítulo más en la polémica que acompaña al gasto (no inversión, palabra empleada indebidamente por la clase política) en materia de comunicación institucional (informativa y publicitaria) de la Administración melillense. La estructura de que dispone la Ciudad Autónoma en este sector es tan amplia y dispersa que hay que detenerse en cada área para imputar algún que otro concepto al gasto (fijo y variable) que cada año es sufragado por las arcas públicas.
Detengámonos en INMUSA. Información Municipal S.A.. Sociedad pública que dispone de un presupuesto de algo más de dos millones de euros con una plantilla superior a las cincuenta personas (entre trabajadores suscritos a convenios y contratados). Se constituyó en 1993 y en sus estatutos (modificación de 23/06/2005) figura que la sociedad tiene por objeto la realización de las siguientes funciones:
1. - La reproducción y difusión de sonidos mediante señales radio eléctricas.
2. - La creación y mantenimiento de un taller de radiodifusión.
3. - La impresión del Boletín Oficial de la Ciudad.
4. - La edición de folletos, carteles o impresos.
5. - La difusión de imágenes mediante los soportes técnicos adecuados.
O sea, sin entrar en más detalles, está bien claro que salvo a lo que se refiere el punto 5, la empresa pública que gestiona la televisión TVM está infrautilizada. Además, hay que añadir que es el único organismo público, a excepción del Gabinete de Prensa de la Presidencia de la Ciudad, que tiene contratado a profesionales de la información, periodistas, quienes son los que tienen que elaborar y editar las noticias.
Lo cierto es que la gestión de INMUSA siempre ha sido polémica porque su dirección-gerencia es nombrada por el Gobierno de turno y suele ser frecuente las opiniones diversas sobre su pluralidad informativa, así como por denotar una cierta carencia en debates de tipo político. Sin menospreciar o insultar nadie, se puede asegurar que, en estos momentos, la productividad es muy baja y da la sensación de que funciona a impulsos (pedaladas). En su plantilla existe personal preparado que, con criterios profesionales de organización. obtendría una buena programación, o la idónea para la audiencia melillense (ya ahora mundial, gracias a "melillamedia.es" según El Barkani). Estoy convencido de ello.
La popularización de Internet y las nuevas tecnologías
Hasta la aparición de Internet esta sociedad pública era el motor de la comunicación oficial, bien a través de sus espacios televisivos o con la agenda dinámica que se publica cuando la programación se interrumpe. Sin embargo, la irrupción de las nuevas tecnologías conllevó que se creara dentro de la Consejería de Presidencia el área de Informática y Comunicaciones que empezó a crecer bajo la dirección de especialistas informáticos y a acometer la renovación técnica no sólo de la administración y gestión telemática de la Ciudad Autónoma, sino a dotar de diversos contenidos a las nuevas plataformas.
Comenzó a llegar dinero de Europa y del Estado para la adaptación a las nuevas tecnologías y los cambios efectuados en materia de comunicación fueron impulsados por los responsables políticos apoyados en los informáticos. Los periodistas (sólo había en INMUSA) quedaron al margen. Es decir, los especialistas del contenido fueron sustituidos por los especialistas del continente. Así se pudo comprobar con el nacimiento del portal "melilla.es". Espacio web dependiente de la Consejería de Administraciones Públicas en coordinación con la Dirección General de la Sociedad de la Información que está ubicada en la Consejería de Presidencia y Participación Ciudadana. Esta duplicidad en responsables políticos trajo sus consecuencias al paso del tiempo, sus efectos están ahí y se conocen en los pasillos del Palacio de la Asamblea...
Dejando a un lado los "dimes y diretes", hay que reconocer que "melilla.es" es un buen portal en el que se presta un servicio “on line” a la ciudadanía de forma satisfactoria pero creo que mejoraría con periodistas en su estructura.
El alto gasto en acciones de comunicación
Paralelamente a lo descrito en los párrafos anteriores, la Administración ha realizado y realiza determinadas políticas de comunicación a través de sus diferentes áreas sin que correspondan a una estructura organizada con criterios profesionales. Así, de memoria y por no entrar en excesivos detalles, se pueden recordar anécdotas varias como: los más de 300.000 euros que gastó PROMESA en el plan de promoción económica de Melilla; o la primera página web (melillaturismo.com) de la Viceconsejería de Turismo que dinero costó y tuvo que ser enmendada al tiempo; o las diferentes acciones de este área en folletaje, cartelería y publicaciones... Esta situación es extensible a otras áreas como Medio Ambiente, Fundación Melilla Ciudad Monumental, Semana Náutica... por no detallar a los y las periodistas (personal de medios privados de ámbito local) que cobran (a la pieza) por redactar notas de prensa de diferentes áreas y sociedades públicas. En definitiva, no existe coordinación en acciones comunicativas y se incrementa el gasto de forma innecesaria pues las acciones corresponden a objetivos similares. Además, algo simple y que se echa en falta en la comunicación institucional de la Administración melillense: no existe unidad de criterio a la hora de utilizar la imagen corporativa.
A todo esto hay que añadir el gasto que destina de forma continua el Gobierno melillense a las acciones exteriores, es decir, a modo de ejemplo y como ya habrá intuido lector/a, destacan los famosos convenios de publicidad institucional con los medios de comunicación de ámbito local de los que tanto hemos escrito en este espacio web. Ahora no merece la pena cuantificarlos y analizarlos, ya lo hicimos en su momento (ver artículo del 20/09/2005), tan sólo apuntar que se han prorrogado algunos por seis meses más. No ha trascendido si se trata de las mismas cantidades o se ha negociado variación alguna (ver nota anexa). Mientras, los grupos de la oposición se dedican a pescar entre la Estación Marítima y las torres de V Centenario. Con tanto esfuerzo se les escapan otros "peces" como, por ejemplo, además del tema de los convenios, en qué se ha utilizado todo el dinero para la renovación tecnológica y el número de empresas que han sido contratadas para ello (y resultados) durante los años que lleva este proceso.
Conclusiones y futuro
Dejando a un lado los convenios, a los grupos de la oposición y otros temas, hay que reseñar que existe personal, estructura y, según parece, dinero en cantidad necesaria para elaborar una buena comunicación institucional sobre las acciones del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Melilla y, al amparo de ello, “vender” las excelencias de esta ciudad al exterior pero ... a la vista está el resultado.
Es necesario un cambio en los organigramas, mejorar el reparto de funciones y, sobre todo, analizar bien la inversión que se va a realizar en el futuro. Por ejemplo, ahí está el proyecto de Centro de Servicios Tecnológicos cuando todavía no se ha dotado a INMUSA de unas instalaciones adecuadas. Señalo esto último porque en la actualidad las nuevas tecnologías posibilitan las plataformas multidisciplinares bajo una misma estructura y organigrama: se bajan costes y se obtiene más rentabilidad en los servicios.
¡Ah!, se me olvidaba, todo esto con los criterios profesionales y deontología de la profesión periodística como base fundamental del trabajo. Especialmente que destaque la información plural sobre los hechos noticiables en TVM. Misión imposible que se dice.
Por último, quiero dejar claro que gracias al "volcado" de los informativos de TVM que hace "melillamedia", los aficionados y profesionales de la comunicación disponemos de una nueva herramienta muy útil para seguir la actualidad informativa de la ciudad. En eso hay que felicitar la idea, lo que ocurre es que amigo Mali, para "este viaje no hacían falta estas alforjas", tan sólo quitar al responsable máximo de INMUSA y sustituirlo pero ¿quién se atreve?.
Hace cuatro meses que escribí el artículo “El reloj parado o la apatía de un tribulete” en el que expresaba la pérdida de interés por aportar mi punto de vista sobre los hechos noticiables que se dan en Melilla. Con el paso del tiempo ese estado de ánimo no ha cambiado y, en todo caso, se ha agudizado la apatía porque dudo del efecto constructivo que pueda aportar mi opinión, expresada a través de este modesto espacio web, ante tanta maquinaria mediática que utilizan quienes gestionan, a nivel de Melilla, las diferentes Administraciones y partidos políticos.
Sin embargo, como escribí aquel 17 de noviembre pasado, hay temas que consiguen apartar mi indolencia y motivar que el tecleo cotidiano trascienda del archivo personal y pase a ser publicado en Internet. Este es el caso de hoy pues llevo varios días barruntando y escribiendo sobre todo aquello que está relacionado con los efectos del último vendaval de viento que sufrió Melilla y que, entre otras consecuencias, conllevó que se convulsionara la cubierta de la nueva Estación Marítima arrastrando tras de si multitud de declaraciones, réplicas, contrarréplicas, dúplicas ... e innumerables versiones sobre lo acontecido y sobre cómo se construyó el citado edificio público.
Pero, no se preocupe lector/a, no voy a contribuir a aumentar el volumen de artículos destinados a este fin porque sólo he hecho referencia al hecho noticiable para centrar su atención sobre los últimos síntomas que muestra la ciudad enferma en que vivimos. El diagnóstico es fácil, la paciente continúa contaminada de gérmenes nocivos, patógenos que le quitan energía y ralentizan el desarrollo previsto.
Hace años que venimos padeciendo las consecuencias de la animadversión personal que se tienen los principales representantes de las formaciones políticas que conforman la Asamblea de Melilla y otros órganos de gobierno. Se han perdido las mínimas formas de cortesía que deben regir en un sistema democrático y la crispación es el tono permanente que se desprende de los hechos noticiables de índole política.
Así no vamos bien. Se está perdiendo el tiempo en minucias ya que las personas que lideran las formaciones se dejan llevar por personalismos egocentrístas y vanidosos con un menosprecio constante al adversario.
Estamos inmersos en una crisis mundial que exige mucha precaución en los movimientos de gobernación. Sobre todo en una ciudad sin motor económico salvo, si se puede considerar como tal, la renta de que dispone el funcionariado.
El índice de desempleo más alto del territorio nacional nos atenaza y se muestra como una sombra de desestabilización futura.
Los fondos provenientes de Europa que tanto hemos dilapidado en ornamentación y proyectos insustanciales, además de emplearlos en construir alguna que otra infraestructura, ya no vendrán como en tiempos pasados...
Mientras, en los periódicos y radios se destacan los insultos, descalificaciones... artículos que complementan “el parte del día” con los relativos a comidas para centenares de jubilados, festejos en asociaciones de vecinos, la utilización del tren fantasma por parte de diferentes grupos locales, ... populismo que se dice y que parece ser la ideología imperante en esta tierra, lo que garantiza los votos, además del correo, claro, ya se sabe.
Estamos en vacas flacas y todavía se comportan como si nadáramos en la opulencia: ¿Dónde está el Régimen Ecónomico y Fiscal?, ¿Por qué no se crea el Consejo Económico y Social?, ¿De qué sirve el Plan Estratégico?, ¿Entraremos en la Unión Aduanera?, ¿Tendremos el billete aéreo a 40 euros como en el aeropuerto de Nador?, ¿Qué repercusión ha tenido tanta subvención para la renovación tecnologica y la sociedad de la información?... ponga usted lector/a el resto de preguntas. Seguro que tiene unas cuantas más.
Desde que se tuvo conocimiento de que la empresa Air Nostrum retiraba el servicio a Barcelona la polémica, a nivel local, ha ido en incremento teniendo como punto álgido el día del último vuelo directo a Sevilla que cubrió un avión de la citada compañía, el pasado 12 de enero.
Nuestra clase política, tan acostumbrados sus dirigentes a tirarse los trastos a la cabeza y liados en contemplar de qué color tiene el ombligo el contrario, ha vuelto a errar por incompetencia. Para muestra, un ejemplo que llega hoy en un titular de prensa, concretamente en el diario Sur: Ándalus comienza su andadura en Málaga con un vuelo a Nador . Así de claro, nuestros vecinos lo han conseguido y, además, el billete de pasaje a un precio bastante interesante, no en ofertas de última hora como ha efectuado Air Nostrum cuando ya escuchaba las campanas de aproximación de la competencia: 40 euros el salto a Málaga y eso que no tiene descuento de residencia.
Si se quiere, se puede. Y para convencimiento de nuestros incrédulos representantes políticos sobre el precio que podría tener el transporte aéreo en nuestra ciudad, a pesar de no contar con pista de más longitud a la actual que permita de aviones con más capacidad, la compañía Ándalus en concierto con Rif Aiways, ha dispuesto para el servicio entre Málaga y Nador un avión Embraer145 con capacidad para cincuenta pasajeros. De la misma o menor capacidad que los aviones que enlazan Melilla con la Península. ¡Vaya tela!, ¿no?.
Me alegro de este logro de nuestros vecinos y espero, como dice el presidente de la Cámara de Nador, Tarik Yahia, que el establecimiento de esta ruta contribuya al desarrollo de la región.
En los últimos días no es éste el único intento de establecer una línea aérea para conectar Nador con una ciudad española pues Ryanair ha informado que durante el próximo mes de junio establecerá una nueva conexión, concretamente con el aeropuerto de Reus.
Mientras esto ocurre, en próximos días nuestros políticos aparecerán en los periódicos locales dando cuenta de los logros que van a conseguir en la Feria Internacional del Turismo (FITUR 2009) y anunciándonos, como cada año, que vendrán miles de turistas, decenas de cruceros,... claro, habrá que entenderlos, al fin y al cabo se contagian del ambiente de la feria...
Una recomendación, lector/a, cuando observe las fotos de las futuras declaraciones de nuestros representantes y recuerde el precio del billete que hemos pagado en los últimos años (a pesar del descuento del 50%), esté cerca del cuarto de baño. Será más cómodo.
Nota: No hablo del convenio de publicidad que tanto dinero nos ha costado a los contribuyentes. Eso lo dejo para que se lo restreguen unos a otros. Los primeros por firmarlo y los segundos por no comprobar en su momento lo que es evidente, según la normativa de contrataciones de las Administraciones públicas y ha destacado en su informe el Tribunal de Cuentas.
El presidente de UPyD de Melilla, Emilio Guerra, pidió ayer la creación del Instituto Municipal del Deportes, para poner fin “a los escándalos permanentes del Sr. Robles y facilitar así, que esa área municipal comience a funcionar a través de una planificación y ordenación seria de la mano de profesionales, que pongan esos recursos al Servicio de la generalidad de los ciudadanos melillenses”.
Ha sido una sorpresa la propuesta de Emilio Guerra ya que el 25 de junio pasado, al analizar la coyuntura económica adversa en que nos encontramos, dijo que en el Ejecutivo local “se podría comenzar por eliminar algunas consejerías y viceconsejerías que no sirven para nada, cuyos titulares cobran una auténtica barbaridad para la nula actividad que en realidad desarrollan”. Y, nuevamente, el pasado 24 de noviembre, el dirigente de UPyD declaró que los presupuestos para el 2009 “soportan una carga excesiva con los innumerables -algunos inservibles- organismos, empresas públicas municipales y consejerías”. Asimismo, añadió que había que cerrar algunas de ellas y también "revisar las despilfarradoras subvenciones, rebajar los salarios del gobierno, eliminar cargos de confianza y dejar en suspenso acontecimientos y grandes eventos que sólo sirven para el goce y disfrute de unos cuantos o para el negocio de otros menos".
Si no está de acuerdo con la gestión del actual consejero de Deportes y Juventud, Francisco Robles, como así lo ha manifestado Guerra en reiteradas ocasiones (30/1/2008, 23/2/2008, 25/2/2008, 1/6/2008, 13/10/2008, 15/10/2008, 18/10/2008, 26/10/2008, 04/11/2008, 15/11/2008), no debe preocuparse, tiene que seguir en esa línea, denunciando y aportando pruebas para que los ciudadanos conozcamos mejor cómo se están haciendo las cosas en nuestra ciudad pero, por favor, que no pida que se cree un nuevo organismo porque le van a hacer caso. Sí, en eso sí le van a hacer caso rápidamente. Tiene que creerme Emilio Guerra porque ahí, en sociedades públicas, institutos y derivados, fuera de tribunales de oposiciones la contratación de trabajadores es más fácil y la gestión tiene que pasar menos filtros. La muestra o el ejemplo de lo que escribo está en la actual macro estructura que se ha ramificado o diversificado desde el tronco original de la Plaza de España.
Emilio Guerra viene del mundo deporte y por ello recordará los tiempos en que gracias a Antonio Barranquero (UCD) y Francisco Moya (PSOE), concejales que dispusieron de exiguos presupuestos y escaso personal, el deporte tuvo una gran eclosión en los centros escolares y con pocos medios e instalaciones se hicieron muchas cosas. Guerra y, por supuesto Robles, deberían pensar en lo que se podría hacer hoy con aquellas ganas y dedicación que se pusieron entonces desde una Consejería de Deportes como la actual, que tiene diez veces más de presupuesto, personal, instalaciones, medios y... camisetas y gorras, sí camisetas y gorras, porque anda que no hay merchandaising con los logos de "Melilla deporte" por ahí, para vestir a toda la ciudad.
La diferencia principal entre el talante que existía a comienzos de la década de los ochenta con el actual se puede explicar en que, a partir de 1991, se fueron abandonando los colegios como centros de la actividad deportiva, se primó el asociacionismo elitista, los clubes y federaciones... Se olvidaron de que el deporte en edad escolar tenía que estar organizado en su base, en los centros educativos. Se olvidaron de que estos debían de estar abiertos fuera del horario escolar con un presupuesto determinado, no pagándole horas extras al bedel que quería hacer negocio. Se olvidaron de que los profesores de educación física deberían de tener una compensación por dedicar su tiempo fuera del horario establecido... Al final todo se centró en la competición federada y, por tanto, en el exceso de coste para mantener el interés de la afición. Afloraron los deportes espectáculo, de exhibición... y, también, todo hay que reconocerlo, nuevas modalidades deportivas que antes no contaban en la ciudad.
Habla Guerra de técnicos, de profesionales... ¿recuerda que existió la figura de director deportivo?. Sí, hombre, cuando Manuel Ayala Galdeano intentó poner coherencia entre tanto desorden y despilfarro. A éste le sucedió José Rielo que llegó ocupar la Dirección General de Deportes... Robles se lo quitó de encima porque estorbaba en sus planes.
Puede que no se necesite una nueva estructura, puede que sólo sea necesario reorientar las directrices. Es decir, nuevos responsables que aprovechen lo que hoy sobra y se desperdiga: dinero, instalaciones, medios, personal,... y mucho aficionado con ganas de contribuir a que esta ciudad sea modélica en las actividades deportivas.
Emilio Guerra debe de reflexionar pues el buen ciclista no se hace con la compra de una nueva bicicleta sino pedaleando, pedaleando con esfuerzo y mejorando la técnica. Otra forma de utilizar la bicicleta es el paseo y la parada en cafeterías de moda...